Lunes Santo. Jesús atado a la columna.

En la celebración de este día, se pide en todas las iglesias del mundo por los presos, los cautivos, los esclavos de los vicios, los que no tienen libertad... Se contempla a un Jesús cautivo, atado a una columna para ser azotado.


Te he hecho luz de las naciones

Leemos el primero de los cuatro cantos que nos ofrece el segundo Isaías, que tienen como protagonista un personaje que lleva el nombre de "Siervo de Yahvé". Son varias las propuestas para su identificación. Algunos piensan que se trata de un colectivo; otros, de una persona concreta.

En todo caso, el "Siervo" es alguien sobre el cual Yahvé Dios ha puesto su Espíritu, y a quien ha confiado una misión: implantar el derecho y la justicia, ser alianza de un pueblo, brillar como luz de las naciones. Sobre todo, ocuparse de los más débiles: los ciegos, los que están privados de libertad, los que habitan en las tinieblas.

Actuará con fortaleza y decisión, pero sin estridencias y sin prepotencia. Con la mansedumbre de aquel que no apaga la mecha que está humeando. Los autores del Nuevo Testamento han identificado este personaje con Jesús.


Guarden el perfume para mi sepultura; que los pobres siempre los tendrán con ustedes.


No encontramos apenas a seis días de la Pascua. Este relato de Juan tiene ya sabor pascual. En el centro de la escena está Jesús, y María la hermana de Lázaro. La unción con el óleo es un preanuncio de la muerte y sepultura de Jesús. El mismo Jesús es quien hace esta lectura en este evangelio.

La generosidad de María que derrama todo el frasco de ungüento sobre los pies de Jesús, contrasta con la tacañería de Judas, que busca un pretexto para quedarse con el dinero. El evangelista señala: "Era un ladrón".

Frente por frente tenemos a María, encarnación del amor generoso; y a Judas, el avaro y el ladrón, en cuyo corazón no hay lugar para el amor. Judas habla de los pobres como pretexto. El discurso de Judas se repite a diario y frecuentemente en nuestro mundo. A los pobres se acude muchas veces, para explotarlos de forma injusta o para escalar el poder sobre sus sudores y lágrimas. Como dice Jesús: "A los pobres los tienen siempre con ustedes". Pero no siempre nos acordamos de ellos.

Reflexión
¿Cuántas veces hemos utilizado a los pobres en vez de solucionar sus dificultades?

¿Cuántas veces has sido cautivo (a) de los vicios, del desenfreno, de situaciones y relaciones que no te convienen?




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